Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

jueves, 8 de marzo de 2018

RECREOS LLUVIOSOS: ACUARELAS

Nada hay tan fastidioso para un niño como tener un recreo lluvioso. Tenemos que quedarnos en clase, o a veces, salimos a la lucernaria, pero allí se trata solo de dar un respingo, porque no hay mucho para jugar.
Por eso, una propuesta ha sido pintar con acuarelas, y es una nueva posibilidad que hemos preparado para el rincón del arte.
Disfrutan con ellas.

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