Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

lunes, 28 de mayo de 2018

LAS FAMILIAS SIGUEN APORTANDO A NUESTRO PROYECTO SOBRE LA PREHISTORIA

Las familias siguen aportando su granito de arena a nuestro proyecto. Con láminas, con cuentos... Seguimos aprendiendo...
Y como les gusta tanto, están prduciendo en modelaje... las figuras que ven pintadas en las cuevas, o "las señoras gordas" como la Venus de Willendorf

Y pintando con tizos de palos quemados que nos ha traído el abuelo de Paula.
 Decorando el interior de la cueva o el panel que hicimos hace día y que está en el pasillo.

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