Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

domingo, 20 de mayo de 2018

ARTE EN LA PREHISTORIA

Tenemos un arte que no se puede aguantar.
En la prehistoria conseguían hacer los colores machacando piedras, con sangre... buscaban el color y los pigmentos.
Nos hemos puesto a investigar cómo podríamos obtener ciertos colores y lo hemos conseguido con diferentes productos que Concha ha llevado a clase.
Hemos mezclado con agua pimentón, colorante amarillo, cacao, perejil, cúrcuma, café... todo ello con olores intensos y potentes.
Hemos visto que con el perejil no conseguíamos el verde, pero que el resto de colorantes era bastante bueno.
Hemos pintado un mural con pajitas del campo, piedras, palos, plumas... nos ha quedado bastante logrado. 
Mientras un grupo pintaba en el suelo, otro grupo hacía otra actividad similar, pintaron en un folio una de las escenas que se pueden ver en diferentes cuevas, animales, cazadores..., luego hemos arrugado la hoja y la hemos pintado con los pigmentos elaborados antes.
Según íbamos terminando, pasábamos a hacer figuras con plastilina, ensayando las que haremos en arcilla.













No hay comentarios:

Publicar un comentario