Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

domingo, 6 de mayo de 2018

PASCUALA Y EL LIBRO VIAJERO DE ABN

Me estaba dando la sensación de que esta página del blog no recibía ninguna visita, porque siempre aparecía a cero el contador... Y resulta que ¿cómo vais a visitar una página que no la tengo pública?
Bueno, están todas las entradas publicadas desde el primer día, pero es ahora cuando lo podéis ver.
Pinchando en la imagen entráis directamente, pero también mirando en las páginas del blog está el enlace, junto a los cumpleaños.

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