Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

sábado, 14 de octubre de 2017

VOTAMOS NUESTRO PROYECTO

En esta clase ya estamos acostumbrados a votar. El curso pasado votamos nuestro proyecto de las abejas, al final de curso votamos el Proyecto Documental Integrado de este curso y nuevamente volvimos a votar. Esta vez elegíamos entre los frutos del otoño y el miedo.
Salió el miedo. No sé si porque todos tenemos esas sensaciones que nos hacen sentirnos vulnerables y lo que queremos  es no sentirlas, o porque se acerca Halloween y lo están deseando.

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