Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

sábado, 28 de octubre de 2017

SILVER DAWN FLEADH

Y para terminar la semana, en primaria se ha celebrado el festival de música irlandesa, y se ha invitado al alumnado del Castra Caecilia.
Y entre otras muchas actividades ha habido un concurso/degustación de dulces típicos irlandeses elaborados por las familias que lo hayan considerado oportuno. 
Como Hugo tiene hermanos en 4º de primaria, y ellos llevaban los dulces, Hugo también quería llevar y su mamá le hizo un ratón Mickey de chocolate y almendras. 
Lo probaron muchos niños y niñas de la clase, un poquito, para saborearlo... Me dio pena de los que no pudieron hacerlo.

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