Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

sábado, 28 de octubre de 2017

OTOÑO

Es un poco difícil explicar el otoño con este tiempo tan soleado y tan seco... pero... es lo que hay. La semana pasada hablábamos de frutos secos y carnosos... El lunes Judith nos trajo una rama de olivo con aceitunas porque Diego Niso le había dicho durante el fin de semana que quería ir a recoger aceitunas. Todos vimos esta fruta del otoño en directo.
 También abrimos algunas granadas de las quehabía traído Concha... Estaban ricas







Irene nos llevó una bolsita con higos pasos

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