Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

miércoles, 27 de febrero de 2019

VISITA A LA COMISARÍA DE POLICÍA

La comisaría de policía se encuentra a unos metros del colegio. Nos gusta visitarla, sobre todo en cinco años, porque es una profesión muy atractiva para los niños y niñas. 

Pero además, este año con doble intención, ya que estamos averiguando que para viajar necesitamos pasaportes o documentos de identidad, y estos se hacen en las comisarías de policía,
El día 26 estuvimos viendo las instalaciones acompañados de Wendy, una policía estupenda.
Nos enseñaron la oficina del DNI y pasaporte y nos explicaron el tiempo que duran y qué se necesita para hacerlos, aunque muchas cosas ya las sabíamos. 
Nos pusimos muy contentos pues nos sellaron nuestros pasaportes.
También visitamos la zona de la policía científica, donde nos enseñaron cómo ver las huellas dactilares y pusimos nuestra huella en un carnet de policía.
Pasamos también por los calabozos (esos no se pueden fotografiar), que nos impresionaron muchísimo, y por la zona de tiro... ¡Qué guay!


Nos enseñaron los cascos, las porras (no, porras no se dice, se dice defensas), y los escudos.



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