Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

domingo, 30 de septiembre de 2018

VOTAMOS EL PROYECTO

Llevábamos varios días preguntándonos sobre qué íbamos a trabajar en estos días.
Explicando el proceso de votación
Paula tenía muchas ganas de aprender sobre las plantas, porque respiran al revés que nosotros le había contado su mamá.
Repartiendo los palillos, que serán nuestras papeletas

Martín sigue teniendo muchas ganas de aprender sobre animales carnívoros... 
                                   Momento votación
Sin embargo, este año, estamos celebrando el cumpleaños al estilo Montessori, en el que vamos viendo cómo pasan los meses y los años... en definitiva... cómo pasa el tiempo, por eso, en dos ocasiones hemos visto un vídeo sobre los movimientos de la Tierra. En estos vídeos se ve el Sol y los planetas, y eso les ha llamado la atención.
También el pequeño regalo de cumpleaños del globo terráqueo ha contribuido a que se interesen por nuestro planeta (Álvaro ya nos ha traído su versión particular en plastilina) por ese motivo salieron otros temas como los planetas, los astronautas, los cohetes... y como eran variaciones, los hemos agrupado en uno...
Finalmente es el tema que ha salido en la votación.
Comenzaremos a preguntarnos qué es lo que queremos aprender el lunes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario