Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

miércoles, 13 de noviembre de 2013

NOVEDADES DEL LUNES

Aunque ya sea miércoles, estas son algunas de las novedades que trajeron los niños al cole.
David nos contó que había estado en un campo (en una casa rural) y nos mostró las setas que habían recogido para la clase. Cuantas cosas bonitas estamos viendo del otoño.
Rodrigo dijo que había estado en la playa y le regaló a Concha una concha muy bonita.
Ángel nos trajo la rica carne de membrillo que había hecho su bisabuela y que nos comeremos el viernes.

1 comentario:

  1. Que bueno Ángel ofreciéndole a Alejandra, y ella haciéndose la interesante...

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