Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

miércoles, 27 de noviembre de 2013

EL HADA DEL OTOÑO, DE CARMEN GIL

El próximo viernes, los niños y niñas de tres años recitarán para sus compañeros de Infantil la poesía de "El Hada del Otoño". Se la saben muy bien. Seguro que también lo harán muy bien.
Aquí tenéis la poesía

2 comentarios:

  1. No está mal para el debut del grupo. Mañana estará publicado, supongo.

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