Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

jueves, 7 de noviembre de 2013

FRUTOS DEL OTOÑO

El jueves pasado pedía la colaboración de las familias para traer al colegio algunos frutos del otoño. La respuesta ha sido magnífica y mirad que bonita nos ha quedado la clase. Pero eso no es lo importante. Creo que lo importante es todo lo que están aprendiendo los niños, manipulando los frutos, conociendo los nombres. y mañana probando algunos.




MUCHAS GRACIAS A TODOS POR VUESTRA COLABORACIÓN

1 comentario:

  1. Os ha quedado precioso...y gracias a ti por todo el tiempo que dedicas y todo lo que les estás enseñando

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