Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

martes, 26 de noviembre de 2013

MEMBRILLO COCIDO EN ALMÍBAR

Hoy Iván Salcedo ha llevado membrillo cocido con azúcar. Vamos, membrillo en almíbar.
Su mamá, Mónica, que también es maestra de Infantil y que estuvo en nuestro colegio los tres últimos cursos, es entendida en estas lides, por eso, además del táper para traer el membrillo, ha mandado muchísimas cucharillas desechables. Así hemos tenido para todos. Estas han sido las caras más memorables.
Javier puso cara de circustancias al tener que comerlo,
David, sin embargo, lo probó con ganas y se lo comió bien.
Abril lo intentó... pero finalmente lo tuvo que escupir. No pudo con ello
Alejandra estaba probando pero... ¡Ay! tuvimos el descuido de pronunciar la palabra fruta...
y se cerró en banda. Sólo probó el almíbar

2 comentarios:

  1. Bueno ya es un avance que se decidiera a probarlo....vamos a tener que cambiarle el nombre a la fruta

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  2. HOLA CHIC@S!!!
    Soy Iván y estoy disfrutando con mamá, recordando las cosas tan maravillosas que nos ocurren en clase de Concha y Eva. Mi mamá está tan emocionada viéndolas conmigo, que dice que ya no quiere volver al Alba Plata como maestra. Quiere volver como alumna de la clase de 3 años B, jijijijijijiji.
    Un besazo para tod@s y para mis profes guapas!!!!! MUAAAAAAAAACCCCCC!

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