Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

viernes, 7 de febrero de 2014

A QUÉ SABE LA LUNA

Seguimos trabajando con los libros que trajeron los niños y las niñas al cole después de Navidad. Estos días hemos trabajado el cuento “A qué sabe la Luna” de Michael Grejniec, de la Editorial Kalandraka.
Pinchando en la imagen sabrás de qué va el libro
El proceso que hacemos para esta animación a la lectura suele ser similar con todos los libroes. Consiste en leerlo en la Biblioteca del colegio por aquello de darle más solemnidad, también hacemos lecturas en clase, alguna ficha sobre el cuento, dramatizaciones y si hay alguna película o animación la vemos en la pizarra digital.
Esta vez lo teníamos muy fácil porque Fabiola, la profe de 4º de Primaria había trabajado este cuento con otros niños hace tiempo y tenía un material muy bueno ya elaborado. Sólo hubo que montar un mini-escenario en la Biblioteca y… a representarlo. Muchas gracias Fabiola.
Todos dispuestos a escuchar
Belén leyendo el cuento
El miércoles disfrutamos todos mucho con el cuento.
Belén lo leyó, Concha se encargó de ayudar a la Luna a moverse… y los niños subieron con los animales a la montaña para tratar de arrancar un trocito a la Luna.
Y la probamos… Vaya que la probamos.



¡Qué rica estaba!

2 comentarios:

  1. Hola CHIC@S! Soy Iván. Qué suerte hemos tenido! Hemos VISTO más lunas de comer en una tienda y la hemos comprado, para comerla también en casa. Me gustó tanto... tanto como el cuento... que es chulisimo!

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