Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

domingo, 4 de mayo de 2014

YA COMO DE TODO

Bueno... por fin Alejandra se decidió y probó un trocito de manzana. No sé si habrá comido más durante el puente, o se habrá limitado a ese trocito... no sé si lo hizo por lo que deseaba llevarse a los gusanitos de la clase durante el fin de semana tan largo que hemos vivido. O porque le dije que ya el lunes comenzábamos con el hábito de comer de todo... el caso es que Alejandra se comió la manzana... como Eva, o como Blancanieves... aunque lo único que sucedió es que ganó una carita súpercontenta.

2 comentarios:

  1. Y nosotros también nos pusimos muy contentos, aunque no la ha vuelto a probar, le ofrecimos pero dice que le gusta la de Concha

    ResponderEliminar
  2. Bueno... el jueves toca plátano... a ver si lo come.

    ResponderEliminar