Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

jueves, 15 de mayo de 2014

TALLER DE COCINA: BATIDO DE FRESA

El último experimento con Belén ha sido hacer un rico batido de fresa.
El miércoles nos convertimos en unos avispados cocineros, y con nuestros gorritos (mejor dicho, gorrazos, porque nos quedaban grandes y con nuestros delantales), hicimos un rico postre que luego degustamos.
Primero pesamos y lavamos las fresas. Luego le quitamos el rabito verde y Concha y Belén las cortaron con un cuchillo.
Después añadimos azúcar y... la leche…


y a batirlo con la batidora.
Ya sólo quedaba servirlo en los vasos y a probarlo con unas pajitas. Aunque hubo quien no lo probó.
Como hicimos mucho pudimos meter el batido sobrante en una polera y la semana próxima probaremos un rico polo de fresa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario