Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

viernes, 14 de marzo de 2014

MÁS SOBRE EL CINE

Siguiendo con nuestro recorrido por las Artes… esta semana hemos ido al cine. Al menos parecía cine de verdad.

En el salón de actos, con entradas, y con gusanitos (porque aún somos pequeños para palomitas) hemos visto parte de la película The Croods…

Nos lo hemos pasado muy bien y la terminaremos en clase en los próximos días

No hay comentarios:

Publicar un comentario