Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

viernes, 8 de abril de 2016

EXPERIMENTOS

Hemos estudiado el ciclo del agua y para ellos hemos realizado dos experimentos...
En primer lugar Concha construyó una isla dentro de un recipiente de plástico que metió dentro de otro más grande de cristal (igual que lo había visto en la clase de Sandra, que también nos lo dejó).
Echamos agua caliente en el recipiente grande y lo tapamos con film transparente... Vimos como se condensaban las gotitas en el plástico... y al quitarlo... oh!!! ¡Sorpresa!... en la isla había llovido.
El otro experimento ha sido igual que el que nos trajo Javier... Hemos pegado en una bolsa hermética un sol de papel, unas nubes de algodón y hemos dibujado la evaporación y la precipitación. Hemos llenado una tercera parte de esa bolsa con agua coloreada de azul y la hemos sellado. Los niños y niñas la han llevado a sus casas para ver como se evapora el agua.

1 comentario:

  1. Bonito experimento, chicos. Me lo guardo en mi libreta de ideas para realizar y en una de nuestras sesiones de experimentos lo haremos.
    Os sigo atentamente.

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