Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

jueves, 2 de abril de 2015

SCHOOL ASSEMBLY: EL BAILE

Y del baile sólo tengo la versión del grupo C... se había grabado apaisado, y al girarlo pierde un poco pero bueno... también os pongo otra versión de otro cámara (pero del mismo grupo).
La leyenda de Oceanía
La coreografía


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