Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

martes, 28 de abril de 2015

LA LEYENDA DE LA RANA TIDDALICK

Una actividad de la Semana Cultural...
Un cuento sobre una leyenda aborigen australiana... para los niños y niñas de infantil.
Vaya, si es nuestra seño...  Que no sólo nos cuenta cuentos a nosotros... también se atreve con otros niños y niñas
Con un kamishibai, Concha ha ido contando esta leyenda a los niños y niñas de infantil y primer ciclo.
Las imágenes las ha encontrado en Internet, y las que no ha encontrado las ha dibujado ella con ayuda  de un programa del ordenador
.
Nos lo pasamos bien y al final nos dieron una pegatina en forma de ranita...

No hay comentarios:

Publicar un comentario