Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

viernes, 24 de marzo de 2017

EL MAGO DE OZ

Una actividad más en este mes de marzo ha sido la salida al teatro. Sí, sí. Al Gran Teatro, a ver la representación del Mago de Oz... Fue una experiencia maravillosa... Montar de nuevo en autobús, entrar en esa hermosa y enorme sala... disfrutar del espectáculo... Lo malo que llovió mucho, justo cuando nos íbamos... y que algunos tuvieron un poquito de miedo de la Bruja del Oeste (pero sólo un poquito ¿eh?)

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