Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

jueves, 18 de junio de 2015

LAS CONCHAS DE IVÁN

Iván se fue a la playa en ferias. Le dije que tenía que traernos unas conchitas...

Hoy nos las ha traído, decoradas de forma muy playera y con la fecha de su cumpleaños.

Nos ha gustado mucho.

1 comentario:

  1. Hola: Iván decoró super bien las conchas... seguimos en contacto

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