Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

lunes, 29 de junio de 2015

FIN DE CURSO: MERIENDA ESPECIAL Y BAILE

Después de un fin de curso muy divertido, he tenido algunos días un poco tristes y estresantes a nivel familiar, pero ya, poco a poco va mejorando la situación, por eso ahora puedo haceros partícipes de algunas actividades que nos hicieron disfrutar mucho.
En primer lugar, tuvimos una merienda un tanto especial, llena de chuches y refrescos... sabemos que no se puede abusar, pero el último día...
Y al terminar... realizamos el divertido juego de las sillas, organizándonos por grupos... y con la alegre música de Carmen de Bizet.
Para el campeón de cada mesa habría un premio y una responsabilidad: Cuidar de las mascotas de césped: Kiwi de la mesa azul, Calamardo de la mesa verde, Cristian de la mesa roja y Lisa de la mesa amarilla. Y aquí están las ganadoras en el difícil arte de sentarse las primeras.


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