Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

martes, 30 de junio de 2015

FIN DE CURSO: POMPAS DE JABÓN

Para hacer una despedida de curso inolvidable, los niños y niñas de infantil hemos realizado una actividad muy divertida.
Raquel, la mamá de Ainoa de 5 años A iba a hacerla, pero al final, no pudo venir. Sin embargo, se encargó de enseñarle a Araceli y ella nos enseñó a los demás.
Nosotros fuimos al patio con los grupos de 5 años A y 5 años B.
Primero Araceli nos explicó cómo se hacía y nos pusimos manos a la obra.
Nos lo pasamos pipa, y algunos hasta repitieron.

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