Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

martes, 16 de junio de 2015

ACTIVIDADES DE FIN DE CURSO

Ya estamos terminando las clases. No nos queda nada. Por eso deberíais saber que:

Y recordad: MAÑANA MIÉRCOLES, HAY QUE TRAER LA CAMISETA DEL PROYECTO

1 comentario:

  1. Hola. qué rápido pasó el curso... seguimos en contacto

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