Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

martes, 21 de enero de 2014

EVA VIENE A VERNOS

La semana pasada Eva vino a vernos. Todavía no ha empezado sus clases en la facultad, pero está en Cáceres porque tiene clases en la Escuela de Idiomas. Como esas clases son por la tarde, Eva vino a vernos el martes pasado y este martes.
Primera visita. Todos se quedaron asombrados.
¡Qué contentos nos hemos puesto cuando la hemos visto! Le hemos cantado las canciones que hemos aprendido en estos días sobre el invierno y ha venido con nosotros a ver la actuación de COCEMFE.
En el patio cubierto durante el recreo.
Seguro que nos echa de menos tanto como nosotros a ella, porque se ha quedado hasta el final de las clases.

¡TE QUEREMOS EVA!

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