Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

miércoles, 18 de marzo de 2015

Y AHORA LES TOCA A ELLOS

Para fomentar el trabajo en equipo, y que los niños y niñas elaboren sus propias respuestas, hemos preparado un trabajo/ "resumen" sobre lo que han estudiado. Lo han trabajado por mesas, han llegado a conclusiones, han tomado acuerdos...
Y estos son los resultados
Gracias Marta, porque esto sola no habría podido hacerlo

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