Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

domingo, 22 de marzo de 2015

PINTAMOS Y NOS PINTAMOS COMO LOS ABORÍGENES

Y también el viernes... se nos acumulan las actividades en los mismos días... nos dedicamos a pintar estos motivos aborígenes... que nos están quedando bastante bien, aunque aún tendremos que rematar la próxima semana.
Y nos pintamos la cara después de la carrera solidaria...
tanto tiempo estudiando esta cultura que no podía faltar el momento en que saliéramos del colegio pintados como ellos. ¡Qué mejor día que el viernes!
Y le dimos un nuevo toque a nuestras pinturas aborígenes...

1 comentario:

  1. Hola. con lo que les gusta pintarse... disfrutarían muchísimo! seguimos en contacto

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