Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

domingo, 16 de noviembre de 2014

GUILLERMO, HERMANO MAYOR

Hace ya más de un mes que la familia de Guillermo se amplió y él se convirtió en hermano mayor.
Aquí le vemos con su hermanita Amaya, en unas fotos que nos ha cedido su mamá para que todos la conozcamos, y veamos como la cuida Guillermo.

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