Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

martes, 3 de enero de 2017

EN LA BIBLIOTECA

Durante todo el trimestre hemos ido a nuestra biblioteca todas las semanas.
En la biblioteca hemos descubierto a la Reina de los libros. Nuestra amiga Lady Book.
También a un gran tiburón bueno, que se llama Plata, que vino el año pasado para quedarse para siempre.
En nuestra biblioteca se respira paz. Estamos en silencio y tranquilos para poder disfrutar de la lectura de hermosos libros con bellas ilustraciones.
Pero también hemos conocido a Charlatán... El monstruo malo de la biblioteca, que sólo se pone feliz cuando ve que los niños y las niñas hablan en voz muy alta cuando se encuentran en ella.

Shhhh! Que no nos escuche charlatán.

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