Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

miércoles, 4 de enero de 2017

ACTUACIÓN DE NAVIDAD

Y llegó el gran día...
Después de tantos esfuerzos y de tantos ensayos, por fín había llegado la hora de la verdad.
¡Qué nervios!
En clase esperando a que nos llamaran...
Los del grupo B...
 Y los del A
Durante la actuación... ¡qué bien lo hicimos!

Celebrando nuestro éxito.
Y la actuación al completo. (Gracias a Juan Luis Vicho, papá de Lucía Vicho por tu espléndido trabajo).
Gracias papás y mamás por todo vuestro esfuerzo. Los niños y niñas de tres años se han hecho un poquito más mayores después de esto.

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