Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

sábado, 28 de enero de 2017

BIBLIOTECA

PEQUEÑO AZUL, PEQUEÑO AMARILLO, de Leo Lionni

Como cada lunes, visitamos la Biblioteca del colegio. La Biblioteca es el palacio de Lady Book. Cuando vamos, nos lee un cuento.
También podemos encontrarnos a Charlatán... un hombrecillo muy malo y muy desagradable, que no para de hablar y gritar en la Biblioteca.
Por suerte, cuando le vemos, nos callamos enseguida. No queremos que Charlatán se alegre. Lo que queremos es que Lady Book sea feliz.
Este lunes hemos leído el cuento que ha traído Álvaro después de las vacaciones de Navidad. Es un libro precioso que nos habla de la importancia de la amistad, y de que por un amigo dejamos un poco de ser nosotros mismos, para ser parte de otro.
Pero además, hemos experimentado después en clase haciendo la mezcla de colores... y creando... MAGIA... el color verde.

No hay comentarios:

Publicar un comentario