Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

jueves, 15 de junio de 2017

COLORES. UN CUENTO PARA RECORDAR

Hemos visto en nuestra hora de Biblioteca el cuento de Colores de Tullet Hervé. Este cuento lo llevaron a clase Daniela y Diego Niso, y ellos han sido los encargados de mostránoslo.

Después hemos hecho una bonita actividad de mezcla y obtención de nuevos colores, basada en la propuesta del blog Aula TEA de los Soles.
 
Nos está gustando mucho hacerlo.

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