Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

viernes, 25 de noviembre de 2016

ESTAMOS EN OTOÑO

Y por eso fuimos al parque y recogimos muchas hojas. Hojas de diferentes tamaños y colores, que el pasado jueves pintamos de dorado y plateado para decorar nuestros espacios... Perdón papis y mamis porque nos manchamos mucho, pero estamos aprendiendo.
También degustamos los frutos del otoño. Algunos de ellos no los habíamos probado antes, otros siguen estando buenísimos... 

Y en días anteriores, habíamos visto la cesta del otoño, con sus granadas y sus erizos de castaña que nos habían traído Hugo y Luis...
Y repasamos la poesía de Carmen Gil, "El Hada del Otoño"..., ya que nos la había traído la mamá de Hugo... Y que es igualita que el Hada del Otoño que está en nuestro pasillo.
Mucho juego nos está dando este Hada y esa poesía.

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