Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

lunes, 1 de febrero de 2016

VAMOS A LA FERIA

Hace 15 días tuvimos el circo. Esta semana ha tocado la feria.
Los mismos niños de 1º B, acompañados de Javier, el profe de Educación Física nos presentaron una original feria.
Camino de la feria con nuestro dinerito
En primer lugar a cada niño y niña les dieron 12 palilleuros para que pudieran gastar. Luego fuimos a ver los puestos y nos informamos de lo que costaba cada cosa... 
Montar en las atracciones (saltos en colchoneta o montar en las bolas saltarinas), tirar bolas, o pintarse la cara, eran 5 palilleuros, el vaso de palomitas 3 palilleuros, cada chuche 1 palilleuro, las patatas fritas de Mateo 5 palilleuros, los helados 2 ó 4 palilleuros según tamaño...
Alejandra rompe el hielo. Lo tiene claro. ¿Cuánto cuesta pintarse la cara?
El caso es que cada uno fue eligiendo o que más les apetecía, según el dinero que tenían.
Fueron muy comedidos, mirando, calculando lo que podían gastar... 
 ¿Cuánto cuestan las patatas? ¿Tengo bastante para un helado?
Incluso algunos compartiendo cuando sólo les quedaba un palilleuro y no les apetecía o no podían comer chuches.
Cuando quedaban 5 minutos, el profe Javier dijo que se renovaba el crédito todo lo que quisieran... 
Entonces... se volvieron consumistas... llegó la locura... y a gastar.
Saquemos las conclusiones que nos parezcan oportunas.

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