Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

martes, 2 de febrero de 2016

SEGUNDO DÍA DE LADYBOOK COMO PATARRONA

Pues hoy hemos ido al colegio con los calcetines de cada color. No se nos veían, así que Concha ha tenido que decirnos cómo colocar los pantalones (por dentro de los calcetines), para que todos pudiéramos mostralos.
La mesa amarilla y la mesa verde muestran sus calcetines
Así hemos estado una buena parte del día.
                                                                                                             Aquí están la azul y la roja
Lo malo es que Concha se ha "despistado" y no nos ha leído el mensaje de LadyBook para mañana... 
 Los calcetines de Concha y... TODOS LOS PIES
Bueno, menos mal que lo tienen las mamás... Debemos ir con los pelos alborotados.

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