Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

lunes, 1 de febrero de 2016

PRIMER DÍA DE LADYBOOK COMO PATARRONA

LadyBook cada día de la semana nos dice cómo tenemos que venir para celebrar el carnaval.
Hoy todos hemos venido muy guapos con nuestras pecas.
Mañana un calcetín de cada color. No os olvidéis

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