Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

jueves, 4 de febrero de 2016

CUARTO DÍA DE LADYBOOK COMO PATARRONA

En este cuarto día, hemos venido con un bigotón debajo de la nariz. Bueno, bigotón o bigotito. Da igual. Unos lo traían pintado y otros pegado (alguna hasta torcido).
A la hora de hacer las fotos casi se nos había borrado, y hemos tenido que pedir un lápiz negro para volver a retocarlo.
Menos mal que había venido Irene a visitarnos y nos hemos hecho las fotos con ella.

No hay comentarios:

Publicar un comentario