Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

jueves, 14 de mayo de 2015

NEMO Y MANDARINA

La semana pasada escribimos a NEMO.
 Nemo y Mandarina fueron unos pececillos que tuvimos de mascota el curso pasado, pero que se marcharon a la playa unos días antes de que nos dieran las vacaciones.
Como estamos trabajando los animales nos hemos preguntado que habrá sido de ellos y decidimos escribirles una carta, invitándoles a volver a nuestra clase.
Echamos la carta el viernes y el lunes tuvimos la respuesta.
Esperaban que preparásemos un acuario para poder venir a visitarnos.
Por fin llegó el día... YA ESTÁN AQUÍ.
Mesa roja
 Mesa azul
 Mesa verde
 Mesa amarilla



No hay comentarios:

Publicar un comentario