Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

domingo, 10 de mayo de 2015

GALLETAS DE CHOCOLATE

Aprovechando que Marta está todavía con nosotros y que yo sé que se le da muy bien hacer galletas de chocolate tipo cookies, este viernes hemos desarrollado nuestras habilidades en la cocina con un taller para hacer galletas de chocolate.
Las hicimos en el comedor/salón de actos... pero lo primero que tuvimos que hacer fue lavarnos bien las manos con agua y jabón.
Luego Marta nos enseñó cada uno de los ingredientes y los fuimos echando al bol, y mezclando con un batidor y una cuchara... Era un poco difícil pues la masa es muy espesa.
Luego echamos los trocitos de chocolate que había traído Marta picados de su casa. Pero antes, Marina formó su galleta sin chocolate.
Hicimos bolitas y las colocamos sobre la bandeja del horno.
Finalmente las metimos en el horno y vimos como aumentaban de tamaño poco a poco.
Pero no todo iba a ser trabajar con las manos. Teníamos una ficha sobre la elaboración de las galletas para hacerla según íbamos terminando.
Y así de ricas quedaron las galletas...
Listas para llevar a casa
Y aquí, repartiéndolas



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