Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

viernes, 25 de abril de 2014

PLATERO Y NOSOTROS

El Día del Libro es fiesta en nuestra ciudad, por eso no podemos celebrarlo en su día... y sí en la semana en de nuestro San Jorge.
Veréis como este burrito nos va a dar mucho juego
Nosotros lo hemos conmemorado realizando un marcapáginas el día 22 y además hoy hemos tenido sesión especial en la Biblioteca del colegio.
Los niños y niñas de 4º de EP nos han leído a los de tres años (A y B) el primer capítulo de "Platero y Yo", dentro de los actos que se han celebrado en el colegio (una maratón de lecturas de Platero y yo, para festejar el centenario de la publicación del libro).
Ángela nos presenta a los lectores

PLATERO

I
Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. 
Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro.
Lo dejo suelto y se va al prado, y acaricia tibiamente con su hocico, rozándolas apenas, las florecillas rosas, 
celestes y gualdas... Lo llamo dulcemente: “¿Platero?”, y viene a mí con un trotecillo alegre que parece que 
se ríe, en no sé qué cascabeleo ideal... 
Come cuanto le doy. Le gustan las naranjas mandarinas, las uvas moscateles, todas de ámbar; los higos 
morados, con su cristalina gotita de miel... 
Es tierno y mimoso igual que un niño, que una niña...; pero fuerte y seco por dentro, como de piedra...
Cuando paseo sobre él, los domingos, por las últimas callejas del pueblo, los hombres del campo, vestidos 
de limpio y despaciosos, se quedan mirándolo:
- Tien’ asero...
Tiene acero. Acero y plata de luna, al mismo tiempo
La lectura está muy bien, pero el vídeo ha salido desenfocado. Cosas de la técnica.
Otro grupo nos leyó el capítulo III, "Juegos al anochecer", pero de esta lectura no hay testimonio gráfico.

JUEGOS DEL ANOCHECER

III
Cuando, en el crepúsculo del pueblo, Platero y yo entramos, ateridos, por la oscuridad morada de la calleja 
miserable que da al río seco, los niños pobres juegan a asustarse, fingiéndose mendigos. Uno se echa un 
saco a la cabeza, otro dice que no ve, otro se hace el cojo…
Después, en ese brusco cambiar de la infancia, como llevan unos zapatos y un vestido, y como sus madres, 
ellas sabrán cómo, les han dado algo de comer, se creen unos príncipes: 
- Mi pare tié un reló e plata. 
- Y er mío, un cabayo.
- Y er mío, una ejcopeta.
Reloj que levantará a la madrugada, escopeta que no matará el hambre, caballo que llevará a la miseria... 
El corro, luego. Entre tanta negrura, una niña forastera; que habla de otro modo. la sobrina del Pájaro 
Verde, con voz débil, hilo de cristal acuoso en la sombra, canta entonadamente, cual una princesa: 
Yo soy laaa viudiiitaaa 
del Condeee de Orée... 
¡...Sí, sí! ¡Cantad, soñad, niños pobres! Pronto, al amanecer vuestra adolescencia, la primavera os asustará, 
como un mendigo, enmascarada de invierno. 
- Vamos, Platero...
Terminamos con un aplauso de biblioteca... sí moviendo las manos, en una biblioteca no debemos hacer ruido.
Podéis ver estos dos bonitos vídeos sobre Platero. Seguro que los disfrutáis...
El primero... es una reseña poética del libro para infantil.
El segundo es una lectura maravillosa, con representación de marionetas...
Pincha en la imagen para ver el vídeo
Además de la lectura hemos realizado un dibujo de Platero... con lápiz de colores, témpera y algodón. Aquí está el resultado.

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