Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

lunes, 27 de febrero de 2017

EN FEBRERO CARNAVAL... Y DURANTE UNA SEMANA... LA PATARRONA

Nuestra particular Patarrona es Lady Book, pues tiene cinco brazos y cinco manos.
Cada día de la semana nos juntábamos las dos clases en el aula de tres años B y allí Geni descubría un pergamino con las instrucciones en las que nos ha ido diciendo como había que venir disfrazados:
No todo el mundo estaba muy satisfecho del disfraz... Eso de no peinarse...


Con ojeras, con los pelos alborotados, con coloretes, con calcetines de colores... y como no... con nuestro fantástico disfraz de faraón o faraona.

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