Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

domingo, 19 de febrero de 2017

TEATRILLO DE INICIACIÓN AL PROYECTO

Como cada año, Mónica Bravo, la mamá de Iván Salcedo Bravo, alumno de 1º de EP, y amiga y compañera, nos preparó un teatrillo de introducción al proyecto. Ella puso su texto, yo elaboré una presentación, Nacho se dedicó a la parte técnica y Esther, Ainslie y Javier fueron los maestros encargados de representarla.
De la mano de dos hermanos, nos transportamos al antiguo Egipto... y descubrimos construcciones y momias... queriendo aprender muuucho más sobre el tema.


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