Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

sábado, 8 de abril de 2017

PASCUA EGIPCIA

Me gusta mucho la tradición de Pascua de encontrar los huevos de chocolate. Y aunque Pascua es después, no importa que se celebre antes.
Pero no sólo se trata de encontrar los huevos de Pascua, también hay que ganárselos, y en este caso hemos hecho una gymkana...
Se escondieron unos huevos de poliesmpan en el patio, en sitios estratégicos.
Nos sentamos en medio del patio y por mesas, fuimos contestando a diferentes preguntas sobre Egipto, para ver qué habíamos aprendido... sólo entonces nos daban las pistas para encontrar los huevitos, que más tarde canjearíamos por huevos grandes, ya en la clase... ¡Qué ricos!

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