Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

domingo, 20 de marzo de 2016

ACTIVIDADES DEL ÚLTIMO DÍA

El último día fue muy divertido. Empezamos con la clase de Educación Física, seguimos con la búsqueda de los huevos de Pascua, y volvimos para decorar nuestro pasillo con las olas, el agua y los peces del océano... nos gustó mucho.

Terminamos como cada viernes, con "El Monstruo de Colores", identificando emociones y viendo qué cosas nos hacen felices. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario