Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

lunes, 28 de diciembre de 2015

TRIS-TRAS... EL PAQUETE POR DETRÁS

¿Qué nos traerá este año el paquete por detrás?
Además de mucha expectación...

Sonrisas...
Deseos...
Alegrías...
Y un imán con carita sonriente para la puerta del frigorífico...
Imposible grabarlos a todos... con esta grabación podéis haceros una idea de lo que sienten cada vez que desenvuelven un paquete... Y que no se les vaya nunca esa ilusión.

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