Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

sábado, 26 de diciembre de 2015

MIGAS EL ÚLTIMO DÍA

La AMPA nos invita a migas...Y este año, como somos muy mayores, hemos disfrutado mucho más de las migas.
Algunos hemos repetido.
Otros, simplemente las hemos probado.
Hay quien se metió un bocado en la boca... y lo tiró...
¡Qué pena!, 
con lo bonito que es experimentar, probar de todo y tener nuevas experiencias...
Poco a poco iremos aprendiendo.

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