Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

miércoles, 28 de octubre de 2015

UN REGALO MUY VALIOSO

También para terminar de rematar el miércoles hemos recibido y hecho un regalo muy valioso..., hemos compartido la representación de nuestro cuento con el alumnado de 2º de Primaria que va a Valores con Ángela...
Esta vez Concha ya no actúo, sólo estuvo de directora de escena... Y como a todos nos encanta interpretar, cambiamos los personajes... y lo hicieron a los que les tocaba... pues una vez a la semana hacemos dramatización de cuentos clásicos, y todos tienen que actuar... siempre que ellos quieran.
Esta vez la bruja fue Jimena, la gata Adrián, el perro Iván, el loro Daniel de la Iglesia, la rana Liam y el dragón Yoel... como todo lo que interpretan... lo hicieron genial, y los niños mayores disfrutaron mucho...
Al terminar Ángela nos leyó el cuento de "El príncipe rana" de Ulf  Stark, ilustrado por Silke Leffler, que nos habla de la importancia de estar siempre contento...
Nosotros también disfrutamos mucho, sobre todo con los peluches.

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