Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

viernes, 25 de septiembre de 2015

DIARIO DE VERANO

Rodrigo nos trajo su diario de verano el primer día de colegio. Gracias a él nos enteramos dónde ha pasado las vacaciones, y sobre todo... lo bien que se lo ha pasado.
El segundo día llegó Carolina, que venía de ver a su familia en Cuba. Y aunque no trajo diario de verano, ya traerá las fotos otro día, venía emocionada con bonitos regalos para todos.
En diferentes días Jimena, Liam, Adrián y Alejandra nos han contado sus experiencias de verano...
 y ya hemos comprobado que se lo han pasado fenomenal, y lo mejor de todo... que están disfrutando contándolo a sus compañeros y recordando...
Esa es quizá, una de las razones ancestrales de todo viaje.

1 comentario:

  1. Y el tiempo que pasamos con ellos haciendo el diario, eso también vale mucho

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