Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño, esa niña, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Gabriel Celaya

miércoles, 28 de enero de 2015

CELEBRAMOS EL DÍA DE AUSTRALIA

Hemos decorado una bandera australiana, una cruz blanca y roja, un fondo azul marino... y 5 estrellas blancas. Era un poquito difícil colorear porque las líneas rojas eran muy estrechas... pero lo conseguimos.
Al terminar Concha nos ayudó a pegar nuestras bonitas banderas en un palillo de brocheta.
Además en inglés habíamos practicado con la canción de Waltzing Matilda... y con el himno nacional australiano. Por eso el lunes 26 de enero, salimos al patio de la entrada unos minutos antes de que fueran las dos y cantamos las dos canciones mientras algunos papás nos veían desde fuera.
Un poco movida la canción... pero muy alegre, aunque la historia no lo sea.
También en ese momento aparecieron los chicos y chicas de 5º de primaria con macetas sembradas para la paz, en las que se recordaban conflictos bélicos que siguen existiendo cada día.
Aquí todos muy serios, y no era para menos... El himno de un país lo es.

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